Sin reformas nadie podrá gobernar, admite Beltrones


Sin reformas nadie podrá gobernar, admite Beltrones

Asegura que ha insistido en su partido en la necesidad de cambiar, es urgente garantizar mayor gobernabilidad y escuchar no sólo a los priistas

Pascal Beltrán del Río

01 Manlio Fabio Beltrones, aspirante presidencial del PRI, asegura que el problema de la gobernabilidad en México no se solucionará si el PRI gana las elecciones en 2012

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de agosto.- Quizá sea porque no hay muchas cosas que le falten por ver en la política mexicana, o porque su posición en las encuestas lo obliga a adoptar posturas más heterodoxas que la de muchos de sus correligionarios, pero Manlio Fabio Beltrones no se inflama fácilmente con fervor partidista.

Si el PRI lleva una enorme ventaja a los demás partidos en la preferencia electoral es sólo porque la mayoría de los ciudadanos piensa que “nosotros podríamos resultar mejor que los actuales, aunque no sepan a dónde los vamos a llevar”, admite el líder de los senadores tricolores y aún presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta.

En entrevista con Excélsior, Beltrones (Villa Juárez, Sonora, 1952) sostiene que los problemas de gobernabilidad del país no se resolverán simplemente porque el PRI sustituya al PAN en la Presidencia en 2012 sino cuando se hagan las reformas que den lugar a gobiernos de coalición en torno de políticas públicas convenientes.

De no realizarse estos cambios constitucionales, afirma el también ex gobernador de Sonora y ex subsecretario de Gobernación, el país vivirá una situación similar a la de hoy, incluso “agravada”, y “seis años más de resultados mediocres”.

Aspirante a la candidatura presidencial de su partido —aunque rezagado en las encuestas frente al puntero Enrique Peña Nieto—, Beltrones dice que su partido debe definir a dónde quiere conducir al país y también debe cambiar. “Es urgente modificar nuestras formas y métodos para garantizar mayor gobernabilidad; es también un imperativo el que seamos más incluyentes y escuchemos a todos, no sólo a los priistas”.

En medio de la confrontación política de su partido con el PAN, el líder del Senado —quien hoy, día de su cumpleaños, presentará un informe final de actividades sui géneris, por internet— tomó distancia de la polémica para pedir apoyo a la lucha de Felipe Calderón contra la delincuencia, en el marco del asesinato múltiple en Monterrey.

Eso sí, apunta Beltrones, el Presidente de la República tendrá que darle contenido a su llamado a cerrar filas. “Tiene que definir perfectamente para qué quiere la unidad. Si espera una respuesta, yo le diría que tiene que ser para luchar contra la corrupción y la impunidad”.

El siguiente es el texto de la entrevista:

El PRI, por un lado, y el PAN y el gobierno por el otro, están en un momento difícil. Sin embargo, a raíz de los hechos de Monterrey tú has hecho un llamado para cerrar filas con el Presidente. ¿No hay una contradicción entre las dos cosas?

—De ninguna manera. El PRI tiene que demostrar en los hechos que es un partido político sumamente responsable.

“Hoy el agravio que sufren todos los mexicanos, no nada más los de Monterrey, por ver estos sucesos criminales que muestran la cara más dura, más agraviante, más asesina de la delincuencia organizada, no creo que exista alguien que regatee un apoyo a las instituciones y éstas (son) encabezadas por el Presidente de la República.

“Pero también le decimos a él que su convocatoria y su exhorto a la unidad deben definir perfectamente bien para qué la quiere. Y si espera una respuesta yo le diría: unidad para luchar en contra de la corrupción y la impunidad.

“La impunidad ha prevalecido alrededor de todos estos eventos, que implican una delincuencia organizada o no, un narcotráfico evidente y una autoridad que no ha estado a la altura de las necesidades.”

¿Tú crees que es un punto de quiebre lo que ha sucedido en Monterrey o podría serlo en términos de la relación de los partidos políticos y lo que se pudiera lograr en la lucha en contra de la delincuencia?

—Lo voy a poner en este análisis o reflexión, que quizá nos pueda ayudar: ¿Por qué estos 52 crímenes que hay en un solo lugar, que es un casino o una casa de juego, han consternado a la población en general y no los 72 de San Fernando? Hubo una fosa clandestina con 72 cadáveres, que debió habernos indignado igual o más que los 52.

“¿Porque los 72 cadáveres no había familiares reclamándolos? ¿Porque eran de extranjeros, sobre todo de indocumentados, y no tenían los mismos derechos que los mexicanos que murieron en el casino de Monterrey? ¿O porque en un solo evento criminal y también de sangre, la delincuencia hizo saber cuál era su fuerza y su decisión, no sabemos todavía si por chantaje o por un acto de terror?

“Yo creo que por esto último, porque estamos viendo ya abiertamente, públicamente: la delincuencia no tiene recato alguno para quedarse en actos aislados de violencia, sino que ejecuta directamente.”

¿Es un reto al Estado?

—Claro que sí, y se demuestra en dos asuntos básicos que el Estado no puede permitir, y por eso yo hablo de unidad.

“El Estado no puede perder el monopolio ni sobre el uso de la fuerza, ni tampoco sobre el cobro de impuestos. Ojo, en ese evento pueden estar involucrados los dos monopolios que solamente debería tener el Estado.

“Están diciendo que era por chantaje y cobro de un derecho de piso. Eso es querer cobrar impuestos, y el único que puede cobrarlos es el Estado; no puede permitir ni admitir que la delincuencia lo rete de esa manera. Como también está usando la fuerza para confrontarse con las autoridades del Estado mexicano, en un reto que implica una severa respuesta por parte nuestra.”

Con motivo de este hecho, ¿crees que por fin podremos hacer a un lado la duda de a qué instancia le toca hacer qué, en el tema de la lucha en contra de la delincuencia, si a la Federación o los estados?

—Sí, y creo que hemos trabajado mucho en ello. Es que hay una frontera invisible, que debemos reconocer, que hace que el legislador sea muy cuidadoso, y ésta es la que pudiese identificar: “qué quieres, ¿más libertad y menos orden o más orden y menos libertad?”. Porque cualquier decisión que tomemos o afecta la libertad o afecta el orden.

“¿Cómo llegar al momento en el cual sepamos qué tanta dosis de libertad y qué tanta dosis de orden deberíamos ponerle al sistema político? Esto es lo que siempre genera un debate en la población.

“Por el otro lado, el legislador se encuentra debatiendo si necesitamos generar estados de excepción o garantizar derechos humanos y garantías individuales que son muy importantes conservar, porque recordemos que cualquier espacio, por pequeño que sea, que cedamos en la libertad de los mexicanos, recuperar posteriormente esa libertad resulta muy difícil.

“Por ello tenemos que ser muy cautos y tenemos que combinar en esta expresión de unidad, también las reflexiones de los gobernadores. Creo que hoy los gobernadores mediante su instrumento, que es Conago, deberían reflexionar y dar su posición respecto de la iniciativa presidencial de reformas para el mando único policial.

“¿Les parece que ese es el camino que debemos seguir? Muchos de nosotros creemos que sí, que se deben generar 32 policías estatales y una nacional; acabar con las miles de policías municipales que tenemos, que no tienen apoyo, instrucción, ni control de calidad, y entonces iniciar un procedimiento más inteligente que la fuerza que estamos utilizando, para combatir a la delincuencia.”

¿Cómo conciliamos a los mexicanos que repudian la presencia de las Fuerzas Armadas en la calle, y quienes, como en Monterrey, aplauden la llegada de las Fuerzas Armadas?

—No hay más que ver el mosaico tan diverso en el cual construimos el México moderno. Es atendiendo a todas las voces como podremos llegar a una conclusión, y la conclusión debe ser satisfacer a las mayorías.

“Es muy difícil en este momento llegar a las unanimidades, cuidado con ello. Nosotros nos debemos a las mayorías, y al respeto de los derechos de las minorías, pero tenemos que hacer lo que las mayorías dicen. Y para eso, por cierto, estamos buscando nuevos instrumentos en la democracia moderna.

“Cuando aquí en el Senado votamos candidaturas independientes, es porque escuchamos que la gente dice que no confía en los partidos ni en los políticos. Y entonces le decimos ‘si no confías en los partidos políticos para querer ser o participar para presidente municipal, diputado local, diputado federal, senador, gobernador o Presidente de la República, aquí están las candidaturas independientes, bien reguladas’.

“Pero también hay muchos mexicanos que dicen ‘a mí no me gusta cómo estás haciendo las leyes’, y hemos generado una iniciativa popular para que los ciudadanos también puedan hacer leyes, puedan hacer las iniciativas que nosotros deberemos de considerar.

“Además, hay un punto muy importante, hemos votado en el Senado, y estoy seguro que los diputados harán lo mismo, lo que se llama un referéndum o consulta popular.

“Y aquí viene la expresión en respuesta a la pregunta: Si a los ciudadanos no les gustan estas políticas públicas, por ejemplo no les gusta que el Presidente de la República esté utilizando las Fuerzas Armadas, al Ejército y a la Marina, en apoyo a las fuerzas civiles que han sido incapaces de darnos respuesta y solución a los problemas de violencia que estamos viviendo, podrán cada tres años salir a decir en una boleta ‘no me gusta la política pública de utilizar las Fuerzas Armadas’, y tachar o darle una paloma, de tal manera que en el momento de la aceptación sepamos si la mayoría está conforme con lo que estamos haciendo y hacer las leyes que les den garantías a las Fuerzas Armadas.

“Mientras no resolvamos ese problema de una democracia no representativa, sino participativa, estaremos bordando sobre lo mismo sin solución, para eso sirven los nuevos instrumentos de la democracia moderna.”

En el momento de realizar esta entrevista estás a punto de dejar la presidencia de la Mesa Directiva por segunda ocasión. Un tema importante para ti desde 2006 ha sido la reforma del Estado y creo que se ha logrado poco. ¿Qué país va a tomar el próximo Presidente de la República, en términos del funcionamiento correcto de las instituciones, un México moderno?

—Si no hacemos las reformas, gane quien gane, no va a poder gobernar de mejor manera México.

“Tenemos que reconocer que estamos gobernando un país del Siglo XXI con un sistema de inicios del Siglo XX.

“Las cosas han cambiado, México ha cambiado. Los que no hemos cambiado somos nosotros. Llevamos a cabo la alternancia, pero no la transición, no hemos hecho un sistema político moderno.

“Lo que estamos planteando es que se reconozca lo anterior y hagamos una reforma política adecuada y conveniente, que gire alrededor de la reforma del Estado, y por eso lo que ya dispusimos votar, como lo que señalé hace un momento, junto con órganos reguladores del Estado mexicano y no órganos simuladores de la regulación económica, como hoy existe y que están al servicio del gobierno en turno, que dicen a quién le dan y a quién no le dan caprichosamente, tendríamos que buscar los gobiernos de coalición. Los gobiernos de coalición instaurados en la Constitución, para que el próximo Presidente, si gana otra vez con el 37 por ciento de la votación que no le permite representar al 51, busque un asociado. Y con la asociación y la coalición garantice una gobernabilidad alrededor de políticas públicas convenientes.

“Ojo, alrededor de políticas públicas, no alrededor de un hombre o una mujer. Esto nos haría un país con instituciones de gobernabilidad moderna, adecuadas y eficaces.

“Si no hacemos esto, el que gane volverá a pensar que este es un juego de habilidades, en el cual el voluntarismo se impone. ‘Yo tengo la voluntad de hacer cosas, pero aquellos no me dejan’.”

¿Podríamos ver la reedición de lo que estamos viviendo?

—Claro que sí, y agravada, por cierto, aun cuando el que gane pudiera ganar con más del 37 por ciento, como lo hizo el actual Presidente de la República.

“Esto yo creo que debemos reflexionarlo, porque de lo contrario tendremos seis años más de resultados mediocres.”

¿No importa que gane el PRI? Es decir, ¿aun ganando el PRI con el actual andamiaje, no es suficiente?

—No será suficiente, porque aun cuando pudieran mostrar mejores habilidades e instrucción que los de otros partidos políticos, en verdad que necesitamos de todos.

“México dejó de ser el país en el cual se gobernaba unipersonalmente. Hoy tenemos que generar un sistema político que reconozca el valor de todos y la participación de todos; hay que pasar de los gobiernos divididos a los gobiernos compartidos.”

Tú has estado últimamente cerca de organizaciones de la sociedad civil. ¿Te imaginas algún momento dado fuera del PRI?

—No, de ninguna manera. Yo me he formado al lado de quienes han hecho de la lealtad su principal patrimonio.

“Yo insisto dentro de mi partido que es necesario cambiar, que es urgente modificar nuestras formas y nuestros métodos para garantizar mayor gobernabilidad; es también un imperativo el que seamos más incluyentes y que volvamos a escuchar a todos, no nada más a los priistas.

“Hay que rodearnos de las mejores inteligencias, aunque éstas no militen en el PRI. Observa hoy al gobierno en turno, pensando más en si son militantes del PAN para invitarlos a gobernar.

“Imagínate un PRI instalado, igual que el PAN hoy, diciendo ‘y ahora es la oportunidad de los priistas’. Y después ‘la oportunidad de los perredistas’. ¿Y cuándo va a ser la oportunidad de todos? En México necesitamos gobiernos de todos, porque ya estamos hartos de la falta de resultados de los gobiernos priistas, perredistas o panistas. Necesitamos algo mejor que ello.

“Y esta es la propuesta que estamos urgiendo, que tomen decisiones el PRI y los demás partidos políticos, de lo contrario otra vez volveremos a perder el tiempo.”

¿Es tu propuesta en el contexto de la sucesión presidencial?

—Claro que sí. Y he pedido, urgido a mi partido, y se me ha concedido, que antes de pensar en cómo elegir al hombre o a la mujer que deba ser candidato a la Presidencia de la República, pensemos en un programa de gobierno, en un proyecto de nuevo país, que ese hombre o esa mujer puedan llevar a cabo, con lo cual todos los priistas y la sociedad mexicana entera pudieran estar conformes y satisfecha de que sabe a dónde va.

“¿No te pasa en ocasiones el que le preguntas a la gente si sabe a dónde lo lleva este gobierno? Y todos te responden que no, o la mayoría lo hace de esa manera.

“Tenemos que resolver ese asunto, cómo convocar a los mexicanos a hacer algo que no saben a dónde los lleva.”

¿Tú crees que la mayoría de mexicanos que apoya al PRI en las encuestas, en estos momentos, sabe hacia dónde lo llevaría el PRI a México en caso de ganar la Presidencia?

—La mayoría no sabe, simplemente está reflexionando que nosotros podríamos resultar mejores que los actuales, aunque no sepan a dónde los vamos a llevar, pero peor quizá no les pueda ir.

A partir del 16 de septiembre, el puntero en las encuestas, el gobernador Enrique Peña Nieto, dejará el cargo. ¿Qué pasará en el partido después de ese momento?

—El partido tiene sus ritmos que no responden simplemente a cuando uno acaba con sus funciones. Primero, Enrique Peña Nieto es un gobernador exitoso y por ello popular, ha dado resultados, mucho mejor que cualquier otro gobernador en algún espacio de la República Mexicana.

“Esto hay que reconocerlo, porque si no le damos el justo valor a nuestros militantes y el reconocimiento necesario, no estaremos haciendo bien las cosas.

“Pero el PRI tiene ritmos y tiempos, lo primero que hemos pactado es que se haga un proyecto de nuevo país y para eso está funcionando la Fundación Colosio, que está documentando el rumbo que los mexicanos quieren se le imprima a este país.

“Está platicando con priistas y no priistas, con intelectuales y académicos, para generar un programa que nos permita tener certidumbre de a dónde hay que llevar a México.

“Y posteriormente tendremos que definir las reglas para la elección de un candidato, emitir una convocatoria y citar a un proceso interno. Los tiempos nos llevan hasta después de noviembre. Estoy seguro que la dirigencia del PRI habrá de respetarlos.”

Cuando tú has hablado públicamente de equidad, de la necesidad de una equidad en la contienda interna, ¿esta declaración tuya refleja alguna preocupación?

—De ninguna manera, solamente una actitud que he buscado que se reflexione entre partidos políticos. Recordemos que venimos, incluso, de una reflexión que se inicia con las elecciones del año 94, en el cual tenemos un Presidente de la República que resulta electo, que dice “sí es cierto, gané con la mayoría, pero las elecciones fueron inequitativas”. Y entonces procedemos a habilitar el sistema político para garantizar mayor equidad.

“Esto viene a cristalizar todavía más con la reforma que hacemos en el año 2007, que es una reforma electoral que busca un método, una fórmula de comunicación política distinta a la que teníamos en el pasado, sobre todo en medios concesionados, que todavía no es perfecta, y sobre la que habrá que reflexionar qué modificaciones se le tiene que hacer. “Pero si eso pedimos, la equidad en los procesos entre partidos políticos, hay que pedir también equidad interna. Me refiero al instrumento esencial que garantiza la equidad, que es la Comisión de Procesos Internos dentro del PRI.”

Manlio, el PRI tiene sectores liberales, conservadores. ¿Qué pasaría si el proyecto de país que apruebe el partido no empata con tu visión? ¿Aun así quisieras ser candidato a la Presidencia?

—No. A mí no me gustaría, de ninguna manera, simular que exista un buen gobierno. Y empiezo por reconocer que no obstante pudiera tener un candidato mucha experiencia, vocación de servicio, habilidad para poder negociar entre quienes piensan distinto, pero sería insuficiente si no modernizamos el sistema, si no le damos mecanismos institucionales de cómo resolver los problemas.

“Esto ya no puede quedar a la suerte y a las habilidades, es tema de instituciones. Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, dice que ‘no son las finanzas lo que tiene al mundo de cabeza, es la política’. Y yo agregaría: ‘sí, es la política, pero la política de la simulación’.

“Los países en el mundo simularon que eran ricos, vivieron como ricos y estaban viviendo de prestado, del dinero de los otros. Eso no puede aguantar toda la vida y por eso estamos en una crisis.

“Es la política de la simulación también que tenemos en México, la simulación que hay una educación de calidad, la simulación que hay competencia; la simulación de que un solo personaje puede gobernar, sin necesidad de acuerdo con los demás; la simulación de que hay partidos políticos que representan un proyecto de país, cuando ni tan siquiera lo ponen sobre la mesa.

“Hay que acabar con la política de simulación. A mí no me gustaría, de ninguna manera, participar si no sabemos cuál es el rumbo.”

La situación por la que está pasando el presidente del PRI, Humberto Moreira, ¿tiene que ver también con la simulación? Es decir, una simulación de que lo que preocupa son las finanzas públicas y, por otro lado, una simulación respecto del uso de documentos que no eran legales, que no eran reales. ¿No hay simulación ahí?

—Haría dos apartados. El primero: yo fui gobernador del estado de Sonora, en épocas críticas que fueron después de la devaluación de 1994, aquel llamado error de diciembre, que todavía se debate entre dos ex Presidentes, de quién fue el causante.

“En Sonora presentamos resultados debido a una sociedad viva y actuante, emprendedora, de crecimiento económico superior al que tenía la media nacional. También logramos el que se reconocieran los trabajos de educación y vivienda, que son dos elementos consustanciales de la deflación social.

“Pero todo esto también lo hicimos suscribiendo un porcentaje de deuda que nos permitiera entrar a la participación de los fondos federales, que no nos podíamos perder.

“Aquí en verdad, lo que existe es una simulación de un gobierno federal, que dice que los estados deben de recaudar más, cuando los principales recursos recaudados vienen de los impuestos generales al consumo y a la renta que los tiene la Federación, y que se le quitaron en los años de los noventas, para traérselos y concentrarlos aquí en México.

“El gobierno federal se endeuda y se ha endeudado mucho más que los gobiernos estatales y municipales, pero lo hace alegando una responsabilidad para poder atender cada uno de los problemas en el país.

“Los estados también suscriben deuda para poder acceder a los fondos federales y los municipios proceden a lo mismo. Lo que hay que hacer es repensar dos cosas: primero, cómo recaudar mejor; y segundo, cómo distribuir mejor y más eficazmente. Eso es por una parte, que hay que ponerla muy en claro.

“No se puede linchar a un estado que tuvo que suscribir deuda para poder participar de los fondos federales como una obligación.

“Y por el otro, la parte legal que se ha dicho existe sobre la violentación en la suscripción de algunos compromisos o el fraude que algunos sostienen se pudo haber cometido con documentos falsos. Esa parte yo no podría de ninguna manera documentarla, porque no tengo conocimiento al respecto. Confío en que eso no haya sucedido.”

¿Le afecta al PRI la situación del presidente de su partido?

—Definitivamente. Si el presidente del partido nos da muy buenos resultados en su dirigencia por haber ganado los últimos compromisos electorales, nos afecta positivamente que eso haya sucedido con su presidencia, con su talento y también con su inteligencia puesta al servicio del priismo. También nos afecta una campaña que deteriore su imagen, porque entonces puede tergiversar todo el propósito.”

Manlio, has sido presidente de las dos Cámaras en estos 11 años de los gobiernos panistas, ¿cómo compararías a Vicente Fox y a Felipe Calderón en términos de la operación política?

—Yo creo que Vicente Fox es un hombre pragmático, que difícilmente se apoya más allá de lo que su lógica indica, y no considera las reglas normales que pueden estar constituidas alrededor de una legislación.

“Su pragmatismo le ayudó a resolver muchos problemas que se presentaron en su sexenio, pero también la falta de conocimiento y respeto sobre reglas establecidas de la sociedad lo hizo traernos problemas adicionales, que todavía estamos viviendo.

“Veamos esta declaración que nos parece completamente irresponsable de decir que la única solución al problema de la delincuencia y el narcotráfico, es pactar con ella.

“En cambio, el presidente Felipe Calderón es un hombre más formado en el esquema ideológico y programático de una corriente política en México, que giró alrededor del Partido Acción Nacional.

“A lo mejor lo atan estos grilletes a evitar hacer uso del pragmatismo, para acercarse a soluciones que podrían resultar muchos más fáciles.

“Por ejemplo, al presidente Vicente Fox no le importaba la militancia de sus colaboradores, urgía a que fueran buenos colaboradores, aunque muchas veces se equivocó, y este Presidente usa más su ‘fundamentalismo ideológico’ para exigir militancia de sus colaboradores, con la cual ha hecho los últimos nombramientos, aunque no tengan experiencia en cada una de las tareas a donde van.

“¿Con quién me quedaría de los dos? Con ninguno.”

Podría ser un tema muy largo, pero para ti ¿dónde se atora el proceso legislativo de los últimos años? Hay quien cree que tú tenías una relación mucho más fluida con Emilio Gamboa, que la tienes menos con Francisco Rojas, y hay quien también cree que el tema del Ejecutivo-Legislativo es un obstáculo esencial. ¿Cómo lo ves?

—Estoy convencido de que el proceso legislativo amerita que partamos de la conclusión de cómo resolvemos los problemas que tenemos.

“Es muy distinto el 2009 al 2006, cuando veníamos de una crisis política que parecía nos iba a estallar en las manos y nos iba a complicar la gobernabilidad, más allá de lo que ya se presentaba con el debate electoral de quién había ganado.

“Ahí creo que todos los partidos políticos y sus dirigentes coincidimos en que había que repensar a México. Y empezamos a trabajar sobre reformas que nos permitieron combinar los intereses, sobre todo de los tres partidos políticos más importantes, y que nos hizo poner la vista en el futuro y no en el pasado.

“Para 2009 la conformación de fuerzas parecía que ya no necesitaba del involucramiento y el pacto o el acuerdo entre los distintos, y que una sola fuerza política podía lograr todo sin necesidad de contemporizar con las demás.

“Creo que esa fue una equivocación y que hoy la estamos reflexionando no nada más adentro del PRI, sino del PAN, porque lo he platicado con varios dirigentes de ese partido, y el PRD.

“Hoy las divisiones en la ruta electoral del 2012, dentro de los partidos políticos, está haciendo mucho daño.”

Hay una treintena de minutas que han salido del Senado de la República y que están atoradas en Cámara de Diputados. ¿Básicamente por qué es?

—Muchas de ellas porque al haber logrado consenso y casi unanimidad en el Senado, en la Cámara de Diputados existen diferentes puntos de vista en su conceptualización.

“Te voy a poner un ejemplo: La Ley de Seguridad Nacional fue votada casi unánimemente en el Senado de la República y enviada a la Cámara de Diputados, pero ahí sucedió que el PAN no coincidió con la unanimidad en el Senado.

“El PRI estaba dispuesto a votarla tal cual, se detuvo el procedimiento y posteriormente se complicó porque modificamos el Artículo Primero Constitucional en materia de derechos humanos; se complicó porque hubo fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en materia de fuero militar, sobre todo en el caso Radilla; y posteriormente porque la Corte emitió una serie de opiniones, recomendaciones y exigencias alrededor de por dónde debe girar el respeto de los derechos humanos en la Ley de Seguridad Nacional. El tema se volvió sumamente complicado.

“La reforma política tiene muchos seguidores dentro de la Cámara de Diputados, pero hay un tema que divide enormemente y que he comentado, sobre todo a mis correligionarios, a los priistas, que lo hagan a un lado: es el de la reelección. Quizá porque muchos todavía no han resuelto ese dilema, que yo creo que está resuelto, sobre todo cuando pensamos en la necesaria rendición de cuentas de los legisladores, en el premio y castigo que siempre nos hará mejores. Pero todo lo demás es necesario y avanzará.”

¿Cuáles son los alicientes para que algo salga en este periodo, en medio de la confrontación y las próximas elecciones?

—Que los acontecimientos que tenemos a la vista hacen reflexionar y mucho a todos aquéllos que piensan que las cosas así como están funcionan, y la verdad es que no.

“Hay quienes hoy piensan que la democracia nos trajo problemas. Y hay muchos de nosotros que pensamos que los problemas que supuestamente nos trajo la democracia, se resuelven con más democracia, no con menos. Y ese es el pensamiento que está imperando, ir hacia delante, nunca un paso hacia atrás.

“Como también que la sociedad —con los acontecimientos tan delicados que vivimos en los últimos días, de crimen e impunidad— nos está exigiendo muchos más resultados hoy en día y nadie se puede quedar rezagado.”

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